Una partida de ajedrez es cómo una batalla entre dos ejército: el ejército blanco y el ejército negro.
Cada ejército está dirigido por un general, y cuenta con 16 piezas.
Por turnos, cada uno de los dos generales (los dos adversarios), situados el uno frente al otro, irá ordenando el movimiento de sus tropas, tratando de debilitar las fuerzas del ejército contrario y con el objetivo de hacer prisionero al rey enemigo.
El Tablero
El tablero de ajedrez es un cuadrado formado por 64 cuadros más pequeños, 32 de color blanco y 32 de color negro, que van alternándose entre sí. Cada uno de estos cuadros se llama casilla. Las piezas se sitúan en los lados blanco y negro del tablero de la misma manera. En la primera fila empezando en ambos extremos y hacia dentro, se colocan las torres, los caballos y el alfil. En las dos casillas que faltan, se coloca la reina en la casilla de su color y el rey en la otra. Cuando se han colocado todas, las mismas piezas quedan cara a cara al otro lado del tablero. En la segunda fila se colocan los peones. La disposición final queda como se indica en el siguiente diagrama.
El tablero de ajedrez se coloca con una casilla blanca en la esquina derecha de la fila más cercana a cada jugador, y las piezas se exponen como se muestra en el diagrama, con cada reina en su propio color.
Las piezas deben ir situadas tal como puedes observar:
Ya tenemos a los ejércitos en orden de batalla, veamos ahora cómo se mueven sus diversos componentes, aunque sea de forma muy resumida, para que puedas empezar a jugar.
Considerando a la casilla como elemento unitario, hay asociaciones de casillas cuyo concepto conviene fijar, pues será muy útil para comprender después el movimiento de las piezas.
Las Piezas
El Rey:
El rey es la pieza más importante sobre el tablero de ajedrez. El rey puede moverse en todas direcciones, incluyendo diagonalmente pero solo una casilla. No debe ser capturado y si está en peligro debe ser puesto a salvo inmediatamente. Si no es posible mantener el rey a salvo entonces podemos dar por perdida la partida.
La Reina:
La dama es la pieza más poderosa sobre el tablero. Esto es porque puede controlar más casillas que cualquier otra pieza. Se mueve hacia adelante o hacia atrás y diagonalmente sin limitación de casillas. Sin embargo, no puede saltar ninguna otra piezo.
La Torre:
La torre se mueve en sentido rectilíneo hacia todas las casillas de la línea y de la columna a que corresponde, y no puede saltar otras piezas.
Alfil:

Tiene su línea de acción en la diagonal, siempre por su color, y se mueve en este sentido por las que cruzan las casillas que ocupa. No puede saltar ninguna pieza y se desplaza siempre por casillas del mismo color.
El Caballo:

El caballo es la pieza más excéntrica (es la única pieza que puede dar saltos entre las demás). Da un salto describiendo un arco por encima de las casillas que rodean a la de su posición, y se coloca en una de las inmediatas. Su casilla de llegada es siempre de color distinto a la casilla que ocupa.
El Peón:

El peón se mueve de frente, avanzando con un paso cada vez salvo al abandonar su casilla inicial, haciendo su primer movimiento del juego, caso en que puede avanzar dos cuadros. Además el peón tiene un movimiento diagonal; pero sólo le está permitido para comer o capturar las piezas o peones de las casillas inmediatas.
Pero una vez desplazado de su posición inicial, sólo puede moverse una casilla hacia adelante. Para capturar una pieza enemigo, no puede hacerlo de frente, sino moviéndose una casilla hacia adelante en diagonal.
El ajedrez es un juego que se puede convertir en algo apasionante, pues depende de tu destreza desarrollar jugadas que te permitan vencer.












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